El Ejército Nacional advirtió, en su informe de empalme, que enfrenta un déficit del 66,3 % frente a la necesidad real de material de guerra, una categoría que comprende armamento, municiones, equipos especiales y paracaídas. Según el documento, la situación se explica por la obsolescencia de una parte significativa de los elementos actualmente en servicio, su prolongado tiempo de uso y el desgaste generado durante las operaciones militares en distintas regiones del país.













