La plenaria de la Cámara de Representantes subsanó los vicios de procedimiento de la reforma pensional (Ley 2381 de 2024) al negar la totalidad de las proposiciones pendientes de debate. Con esta decisión, el Congreso de la República cumplió las exigencias de deliberación ordenadas por la Corte Constitucional en la Sentencia C-264 de 2026, manteniendo el texto de la ley sin modificaciones.











